Esta es la supuesta tela que cubrió el cuerpo de Jesús de Nazaret según la tradición cristiana, en ella aparece la impronta de un hombre con signos de tortura. A la izquierda el cuerpo frontal y a su derecha su parte dorsal.
La historia también dejó su huella marcada a través de las quemaduras sufridas en un grave incendio que casi destruye la tela, pero que aún permite ver la imagen del cuerpo y el rostro, que la iconografía a relatado a lo largo de la historia como el de Jesús de Nazaret.
La ciencia forense sí ha demostrado que esta tela en algún momento de su historia cubrió a un hombre, que sufrió una tortura que se corresponde con los datos que mantiene el cristianismo.
La coronación. La flagelación. La lanzada. Y crucifixión.
La imagen es anatómicamente correcta, sin fallo alguno, contiene datos que no habían sido conocidos por el hombre hasta el S. XX. Pero es la formación de la misma, a la que el hombre del S. XXI sigue sin dar respuesta.


